Retomando los posts (nos quedamos un poco desactualizados) el primer tema que quiero compartir es mi visión sobre el estado del comerció electrónico en Latino América.
Recientemente se realizaron dos congresos: el E-commerce Day en Argentina y el Congreso Latinoamericano de e-commerce en Chile.
En Argentina por razones laborales no pude estar, pero sí participé del que se realizó en Santiago y debo decir que quedé gratamente sorprendido. Habiendo estado en diferentes congresos el año pasado (como el Internet World de Londres) puedo afirmar que se está viendo en este último tiempo un vuelco hacia el e-commerce bastante interesante. Si bien el gap con otros mercados sigue siendo grande (muy grande) ya estamos comenzando a ver acciones por parte de grandes empresas (y algunas otras no tan grande) que nos permiten pensar con un 2010 de grandes lanzamientos de sitios transaccionales.
En Chile algunos pioneros son Falabella, Cencosud (Jumbo, Easy, Paris), Lan, Sodimac… pero no todo queda entre grandes. Muchos de los visitantes del congreso eran retailers medianos que ven con buenos ojos apuntar a la web durante este año.
En Argentina, sin embargo, la toma de esta decisión sigue demorada. Solo alguna de las grandes empresas aprovechan el canal (como Movistar o la misma Falabella), pero el resto sigue demorando su apuesta al e-commerce.
Brasil es el país más avanzado de la región, ya está claro el nombre del juego y todos los medianos y grandes retails tienen o van a tener durante este año su tienda online.
¿Y qué pasa en los mercados desarrollados? USA y UK ya están en lo que yo denomino “la segunda ola” del e-commerce: una vez establecida la tienda online, es tiempo de optimizarla. La frase de moda es “tasa de conversión” (visitas/ventas) y como lograr mejorarla.
Pero no nos vayamos de foco y volvamos a nuestros pagos. ¿Qué nos falta para acercarnos y achicar la brecha con los mercados desarrollados? Más y mejores opciones de métodos de pago, más eficientes y económicas opciones de shipping y por supuesto, apoyo de los estados para generar un marco legal aún mayor que brinde más seguridad tanto a los potenciales compradores como a las empresas.
En conclusión, el año comienza con muchas expectativas para el sector, donde las marcas líderes deberán liderar la inversión, pero donde los retailers medianos no se quedarán atrás y serán el motor del crecimiento en las transacciones.

